Volvo Cars informó este 23 de octubre que perdió dinero entre julio y setiembre de 2026 y que recortará unos 2.500 empleos, 2.000 de ellos en Suecia, por el desplome de sus ventas en China y el efecto de los aranceles en Estados Unidos.
La marca sueca cerró el tercer trimestre con un resultado operativo negativo de 5.600 millones de coronas suecas, cuando un año antes había ganado 6.400 millones. Sus ingresos bajaron de 86.400 a 66.900 millones de coronas. Para ahorrar 5.000 millones de coronas adicionales hasta fines de 2027, terminará contratos con consultores, no reemplazará a parte de quienes se retiren y ofrecerá paquetes de salida a algunos trabajadores.
El mayor golpe vino de China, donde sus ingresos cayeron casi a la mitad frente a marcas locales más baratas y muy equipadas en tecnología. Su presidente ejecutivo, Håkan Samuelsson, declaró a CNBC que ese cambio llegó antes de lo que esperaban. En Estados Unidos pesaron los aranceles y el fin de los incentivos para comprar autos electrificados. Tras el anuncio, la acción de Volvo Cars perdió más de una cuarta parte de su valor en la bolsa de Estocolmo.
La empresa, controlada por el grupo chino Geely, sostiene su plan de 13 modelos nuevos hasta 2030. Además, adelantará la producción de versiones híbridas enchufables del XC90 y del XC60 que podrán recorrer más kilómetros solo con electricidad. En Europa le va mejor: allí los eléctricos fueron el 45% de lo que vendió en el trimestre y el SUV EX60 ya supera los 50.000 pedidos.
En Perú, Volvo es representada por Maquinaria Nacional desde 2006 y el comunicado no menciona cambios para Latinoamérica. Si estás evaluando un Volvo, en el catálogo de Kavermo encuentras la ficha del XC60 híbrido enchufable que se vende aquí, con sus versiones y datos técnicos.